Judíos y cristianos llamados a una misión común: la regeneración ética de la sociedad

José Barta; jueves, 16 de noviembre 2017

Tertulia Natalio Rivas. Casino de Madrid. Salón del Torito

Agradezco a Don Andrés Velarde Sánchez, director de esta histórica y prestigiosa tertulia, su invitación a que comparta con todos ustedes mi experiencia y visión en el ámbito que comprende el título de esta tertulia.

También agradezco a mi buen amigo Don Gabriel Prisiallni, Presidente de la Comunidad Masortí de Bet El, y miembro de la Junta Directiva de Masortí Europe, que haya accedido a presentar mi persona, así como a hacer una introducción sobre la realidad judía actual.

Agradezco la asistencia de Don Cesar Navarro, Presidente del Ateneo de Madrid, así como la de todos los presentes, confío en no defraudarles, aun cuando no consiga convencerles.

Adelanto que mi intervención no será políticamente correcta, ni exhaustiva dada la amplitud y profundidad que ofrecen los temas a tratar.

¿Es necesaria una acción de regeneración?

No por “evidente” debemos dejar de hacernos esta pregunta. Si bien algunos tenemos muy clara la degradación ética de la actual sociedad, otros piensan que nos encontramos en el amanecer de una nueva civilización, en la que la tecnología y la ciencia abrirán las puertas de la libertad y la felicidad para toda la humanidad.

La acción humana se ha visto potenciada a extremos inimaginables hace apenas un siglo, por el extraordinario desarrollo tecnológico; un desarrollo que bien orientado no solo puede mejorar la calidad de vida del ser humano, “también es capaz de producir lo bello y de hacer « saltar » al ser humano inmerso en el mundo material al ámbito de la belleza” (Laudato SI, 103).

Pero no es menos cierto que “la energía nuclear, la biotecnología, la informática, el conocimiento de nuestro propio ADN y otras capacidades que hemos adquirido nos dan un tremendo poder. Mejor dicho, dan a quienes tienen el conocimiento, y sobre todo el poder económico para utilizarlo, un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero (…)” (Laudato Si, 104)

Los acontecimientos, de estos últimos cien años, también han puesto de manifiesto “que «el hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto» porque el inmenso crecimiento tecnológico no estuvo acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores, conciencia.” (Laudato Si, 104).

La tecnología ha desbordado el ámbito de lo posible, dotando al ser humano de una aparente omnipotencia, en la que el límite es lo imposible…por el momento.

La reflexión sobre lo aceptable o no, para el pleno desarrollo de la persona, individual y colectivamente considerada, se ha visto desbordado por la acción, justificándose esta a posteriori.

De esta manera hemos entrado en un sociedad cuyos valores éticos son tecnológicos y cientifistas, es decir que los “intereses” de la tecnología y de la ciencia son los que marca el límite del desarrollo de estas, en definitiva posibilistas: todo lo posible es valido; pero esto no es bueno, es absolutamente falso que todo lo posible favorezca a la persona como tal, dado que tras la “objetividad” de las acciones científicas y tecnológicas lo que existen son “intereses” personales de científicos y tecnólogos, y en última instancia de aquellos que se benefician económicamente de ello. Leer más Judíos y cristianos llamados a una misión común: la regeneración ética de la sociedad

Judíos ultraortodoxos cantan al Papa Francisco

En un encuentro en el Vaticano, de forma casi expontánea, un grupo de Jasidim, Escuela Rabínica encuadrada en el denominado sector ultraortodoxo del judaísmo, caracterizada por una importante componente mística, que frecuentemente manifiestan a través del canto y el baile, no resistieron lanzarse a cantar, pidiendo al Señor larga vida para el Papa, así como su salvación.

Unos minutos emocionantes durante los que produjo una autentica unión espiritual entre todos los asistentes. El Papa parece que quiere participar, timidamente, en el baile.

Salmo 91 (Biblia Latino americana)

1.Tú que habitas al amparo del Altísimo y resides a la sombra del Omnipotente,

2.dile al Señor: “Mi amparo, mi refugio, mi Dios, en quien yo pongo mi confianza”.

3.El te librará del lazo del cazador y del azote de la desgracia;

4.te cubrirá con sus plumas y hallarás bajo sus alas un refugio.

5.No temerás los miedos de la noche ni la flecha disparada de día,

6.ni la peste que avanza en las tinieblas, ni la plaga que azota a pleno sol. 7.Aunque caigan mil hombres a tu lado y diez mil, a tu derecha, tú estarás fuera de peligro: su lealtad será tu escudo y armadura.

8.Basta que mires con tus ojos y verás cómo se le paga al impío.

9.Pero tú dices: “Mi amparo es el Señor”, tú has hecho del Altísimo tu asilo.

10.La desgracia no te alcanzará ni la plaga se acercará a tu tienda:

11.pues a los ángeles les ha ordenado que te escolten en todos tus caminos.

12.En sus manos te habrán de sostener para que no tropiece tu pie en alguna piedra;

13.andarás sobre víboras y leones y pisarás cachorros y dragones. 14.”Pues a mí se acogió, lo libraré, lo protegeré, pues mi Nombre conoció. 15.Si me invoca, yo le responderé, y en la angustia estaré junto a él, lo salvaré, le rendiré honores.

16.Alargaré sus días como lo desea y haré que pueda ver mi salvación”.

Despertemos a la vida. Feliz Pascua 2017

Salvator mundi salva nos, qui per crucem et resurrectionem tuam liberasti nos

Icono bajada a los infiernos y Resurrección de Cristo

“No temamos hermanos, ha resucitado como lo había dicho. «La vida arrancada, destruida, aniquilada en la cruz ha despertado y vuelve a latir de nuevo» (cfr R. Guardini, El Señor). El latir del Resucitado se nos ofrece como don, como regalo, como horizonte. El latir del Resucitado es lo que se nos ha regalado, y se nos quiere seguir regalando como fuerza transformadora, como fermento de nueva humanidad. Con la Resurrección, Cristo no ha movido solamente la piedra del sepulcro, sino que quiere también hacer saltar todas las barreras que nos encierran en nuestros estériles pesimismos, en nuestros calculados mundos conceptuales que nos alejan de la vida, en nuestras obsesionadas búsquedas de seguridad y en desmedidas ambiciones capaces de jugar con la dignidad ajena.” (Homilía del Papa Francisco en la Vigilia de Pascua 2017)

El Papa Francisco cuenta con el apoyo de la mayor parte de la población mundial

José Barta; 19 de enero 2015

Francisco goza de un amplísimo apoyo por parte de los católicos (1,1 mil millones), así como con la simpatía de un elevadísimo porcentaje de no católicos. Así se refleja en la encuesta realizada por el Pew Research Center.

Un promedio del 60% en 43 naciones, tiene una opinión favorable del pontífice. Sólo el 11% ve al Papa desfavorablemente, y el 28% no manifiestan opinión.

Francisco cuenta con el porcentaje mayor de apoyo en Europa, donde el 84% ofrece una calificación favorable, y en Estados Unidos, con el 78%, como se refleja en el gráfico siguiente: Leer más El Papa Francisco cuenta con el apoyo de la mayor parte de la población mundial

Lo que realmente dijo el Papa sobre la libertad de expresión

Dado que en los últimos días algunos medios de comunicación (que no de información, que exige veracidad) no paran de cuestionar las Palabras del Papa Francisco a los periodistas, en el vuelo a Manila, sobre la libertad de expresión y la violencia, a continuación aporto la transcripción literal de las mismas, traducidas por los responsables del Vaticano:

Francisco rodeado de fieles asiaticos

Periodista Sébastien Maillard (francés):

Santo Padre, ayer por la mañana, en la Misa, habló de la libertad religiosa como derecho humano fundamental. Pero, para respetar a las diversas religiones, ¿hasta qué punto se puede llegar en la libertad de expresión, que es también un derecho humano fundamental?

Papa Francisco:

Gracias por la pregunta; es inteligente. Creo que los dos son derechos humanos fundamentales: la libertad religiosa y la libertad de expresión. No se puede… pensemos… Usted es francés, vayamos a París. Hablemos claro. No se puede ocultar una verdad: que toda persona tiene derecho a practicar su religión, sin ofender, libremente. Así lo hacemos, así lo queremos hacer todos. En segundo lugar, no se puede ofender, declarar la guerra, matar en nombre de la religión, es decir, en nombre de Dios. A nosotros, lo que sucede ahora nos resulta un poco… nos sorprende. Pero pensemos también en nuestra historia, en las numerosas guerras de religión que hemos tenido. Piense en la “noche de San Bartolomé”… ¿Cómo se entiende eso? También nosotros hemos cometido el mismo pecado. Pero no se puede matar en nombre de Dios. Es una aberración. Matar en nombre de Dios es una aberración. Creo que esto es lo principal sobre la libertad de religión: se debe practicar con libertad, sin ofender, pero sin imposiciones y sin matar.

La libertad de expresión. Las personas no sólo tienen la libertad, el derecho, sino también la obligación de decir lo que piensan para colaborar al bien común. La obligación. Pensemos en un diputado, en un senador: si no dice lo que piensa que es el camino adecuado, no colabora al bien común. Y como ellos, muchos otros. Tenemos la obligación de hablar abiertamente: tener esta libertad, pero sin ofender. Porque es verdad que no se puede reaccionar violentamente, pero, si el Dr. Gasbarri, gran amigo, ofende a mi madre, se lleva un puñetazo. Es normal. Es normal. No se puede provocar, no se puede insultar la fe de los demás, no se pude ridiculizar la fe. El Papa Benedicto, en un discurso –no recuerdo dónde con exactitud–, habló de esa mentalidad post-positiva, de la metafísica post-positiva, que al final llevaba a creer que las religiones y las expresiones religiosas son un especie de subcultura, que son toleradas, pero son poca cosa, no forman parte de la cultura iluminista. Y esto es herencia de la Ilustración. Mucha gente habla mal de la religión, se burla, podríamos decir que “juega” con la religión de los otros; son provocaciones, y puede suceder lo que mismo que si el Dr. Gasbarri habla mal de mi madre. Hay un límite. Toda religión tiene dignidad, toda religión que respete la vida humana, la persona humana. Y no puedo ridiculizarla. Ése es el límite. He utilizado este ejemplo de mi madre, para decir que en la libertad de expresión hay límites. No sé si he conseguido responder a la pregunta. Gracias.

Todo aquel que desee leer la totalidad de las respuestas dadas en esa improvisada rueda de prensa, las encontrará en el siguiente PDF Encuentro Francisco con periodistas en vuelo a Manila

El Papa ha defendido que el Estado de derecho social no debe ser desmantelado

OPORTUNIDAD EN VENTA: Príncipe de Vergara nº 14, piso 5º

Por su importancia, recojo integro el discurso pronunciado por el Papa Francisco, el pasado jueves, dos de octubre.

DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS PARTICIPANTES EN LA PLENARIA Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz 

Vaticano. Sala Clementina 

Jueves, 02 de octubre 2014

Leer más El Papa ha defendido que el Estado de derecho social no debe ser desmantelado

Las Escuelas de Negocios y su contribución al fraude ético empresarial

José Barta; miércoles 16 de julio 2014

(Este artículo se lo dedico, con afecto, al Profesor Javier Barraca, por su calidad humana e intelectual, que le convierten en un amigo imprescindible)

Hace unos días, en la sede de ASE manifesté mi convicción de que el actual deterioro de la moral pública española es atribuible, en parte, al trabajo realizado por nuestras Escuelas de Negocios, desde finales de los años ochenta, dado el énfasis que ponían en la incorporación y defensa de Valores éticos en las empresas, justificándolo como un elemento clave del éxito económico a largo plazo.

De esta manera se han formado generaciones de directivos a los que se les vendía la idea de que la adopción de decisiones empresariales desde una actitud virtuosa (rechazar el acto éticamente reprobable aun cuando suponga perdida de nuevos contratos o caída de facturación; ser veraz respecto a la cuenta de resultados aun cuando esto incida en menores dividendos; remunerar con justicia a empleados y proveedores, en virtud del autentico valor añadido aportado a la empresa, etc.) generaría mejores resultados económicos a la misma; algo que, en menos tiempo del que tardaban en escucharlo comprobaban que resultaba falso.

No solo no estoy en contra de la toma de decisiones empresariales ajustadas a valores éticos, soy un firme defensor de ello, y así lo he intentado vivir a lo largo de mi vida profesional, con los errores propios de todo ser humano, algo que no hace que los justifique al día de hoy, arrepintiéndome incluso de los que pudieran ofrecerse como inevitables. Pido perdón a cuantos los sufrieron. Pero en apoyo de este comportamiento no se puede aducir el beneficio económico, esto no se corresponde con la realidad; la asunción de compromisos éticos, en la medida en que se asumen como inspiradores de acciones empresariales, por su propia naturaleza pueden buscar la generación de mayor riqueza, siempre que esta no se limite al plano meramente económico. La felicidad personal puede ser una de las consecuencias de la asunción de comportamientos éticos, pero siempre sería una consecuencia, difícilmente se podría encontrar una razón suprapersonal para la adopción institucional de comportamientos éticos, salvo la de la pacífica convivencia, y  este tipo de razones se presta a la simulación, dado que no tienen porque comprometer existencialmente a las personas que integran dichas organizaciones.

Y aquí nos encontramos con un gravísimo problema, pues si existe algo peor que la injusticia eso es la simulación; la simulación en si misma oculta la verdad, deformándola, minimizándola y corrompiéndola. Y esto es lo que sostengo que se ha ido propiciando desde la mayoría de los Departamentos de Ética de nuestras Escuelas de Negocios (Es esta una forma de hablar ya que me horroriza el enclaustramiento de la ética en un Departamento “especializado”, cuando los valores convivenciales debieran encontrarse muy presentes en todos aquellos docentes que desarrollan una materia, independientemente del tipo de conocimiento y ámbito de competencia de la misma).

En una sociedad en la que:

a)      su clase política se encuentra marcada por los escándalos de corrupción, consecuencia del uso arbitrario de su poder;

b)      numerosos empresarios – incluidos altos dirigentes de organizaciones empresariales  – se han visto incursos en procesos judiciales por participar, apoyar o propiciar dicha corrupción, así como por defraudar a la Hacienda Pública;

c)       un importantísimo número de entidades financieras, que se suponen desempeñan un papel crucial en el desarrollo de la actividad económica de familias y empresas – especialmente de las pequeñas -, razón por la que gozan de importantes ventajas fiscales y de acceso privilegiado a mercados monetarios, han conspirado en beneficio de unos pocos, a costa del perjuicio de la mayoría de sus clientes;

d)       el poder del Estado, gestionado por el Gobierno, se ha puesto al servicio de una oligarquía, sacrificando, social y económicamente, a la mayoría de los ciudadanos del país, eludiendo sistemáticamente la investigación sobre las tramas de corrupción;

e)      Los consumidores se encuentran a merced de las grandes empresas, a pesar de las continuas denuncias que al respecto se han hecho desde instituciones tan poco sospechosas como el Tribunal Europeo de Justicia;

f)       El lector seguro que podría incorporar media docena más de ejemplos, por lo que no deseo ser exhaustivo en esta enumeración.

En una sociedad así no resulta demasiado creíble que se pueda triunfar siendo honesto.

Leer más Las Escuelas de Negocios y su contribución al fraude ético empresarial

La raíz del mal se encuentra en el odio y la codicia del dinero

Francisco, 24 de mayo 2014.

En su tercer discurso, pronunciado en Bethany beyond the Jordan – Betania más allá del Jordán

Estimadas Autoridades, Eminencias, Excelencias,

Queridos hermanos y hermanas,

En mi peregrinaje, tanto he querido encontrarme con ustedes que, a causa de sangrientos conflictos, han tenido que abandonar sus casas y su Patria, y han encontrado refugio en la acogedora tierra de Jordania; y al mismo tiempo, ustedes, queridos jóvenes, que experimentan el peso de alguna limitación física.

El lugar en que nos encontramos nos recuerda el Bautismo de Jesús. Viniendo aquí, al Jordán, para hacer bautizar por Juan, Él mostró su humildad, y comparte la condición humana: se rebajó hasta nosotros y con su amor nos restituye la dignidad y nos dona la salvación. Nos sorprende siempre esta humildad de Jesús, cómo se inclina ante las heridas humanas para sanarlas. ¡Este inclinarse de Jesús sobre todas las heridas humanas, para sanarlas! Y, por nuestra parte, nos sentimos profundamente afectados por los dramas y por las heridas de nuestro tiempo, especialmente por aquellas provocadas por los conflictos todavía abiertos en Medio Oriente. Pienso, en primer lugar, en la amada Siria, lacerada por una lucha fratricida que dura ya tres años y que ha cosechado innumerables víctimas, obligando a millones de personas a convertirse en refugiados y a exilarse en otros países.

Todos queremos la paz, pero miren, ¡ésta es la raíz del mal: el odio y la codicia del dinero, y las fábricas en la venta de las armas! ¡Esto nos debe hacer pensar! ¿Quién está detrás, que nos da a todos, a todos aquellos que están en conflicto, las armas para continuar el conflicto? Pensemos desde nuestro corazón, y digamos una palabra por esta pobre gente criminal, para que se convierta

Agradezco a las Autoridades y al pueblo jordano por la generosa acogida de un número elevadísimo de refugiados provenientes de Siria y de Iraq, y extiendo mi agradecimiento a todos aquellos por su obra de asistencia y solidaridad con los refugiados. Pienso también en la obra de caridad que desarrollan instituciones de la Iglesia como Caritas Jordania y otras que, asistiendo a los necesitados sin distinción de credo religioso, pertenencia étnica o ideológica, manifiestan el esplendor del rostro caritativo de Jesús, que es misericordioso. Que Dios Omnipotente y Clemente los bendiga a todos ustedes y a todos sus esfuerzos por aliviar los sufrimientos causados por la guerra.

Me dirijo a la comunidad internacional para que no deje sola a Jordania, ¡que es tan acogedora y valiente!, en el afrontar la emergencia humanitaria causada con la llegada a su territorio de un número tan elevado de refugiados, sino que continúe e incremente su acción de apoyo y ayuda. Renuevo mi ardiente llamado a la paz en Siria. Que cese la violencia y se respete el derecho humanitario, garantizando la necesaria asistencia a la población sufriente. Que de parte de todos se abandone la pretensión de dejar a las armas la solución de los problemas y se vuelva al camino de las negociaciones. De hecho, la solución sólo puede venir del diálogo y de la moderación, de la compasión por quien sufre, de la búsqueda de una solución política y del sentido de la responsabilidad para con los hermanos.

A ustedes jóvenes, les pido que se unan a mi oración por la paz. Pueden hacerlo ofreciendo a Dios sus fatigas cotidianas, y así su oración será particularmente preciosa y eficaz. Y les animo a colaborar, con su esfuerzo y sensibilidad, en la construcción de una sociedad respetuosa de los más débiles, de los enfermos, de los niños, de los ancianos. A pesar de las dificultades de la vida, sean signo de esperanza. Ustedes están en el corazón de Dios; ustedes están en mis oraciones, y les agradezco su calurosa, alegre y numerosa presencia. ¡Gracias!

Al final de este encuentro, renuevo mi deseo que prevalezca la razón y la moderación y, con la ayuda de la comunidad internacional, Siria reencuentre el camino de la paz. ¡Dios convierta a los violentos! ¡Dios convierta a aquellos que tienen proyectos de guerra! ¡Dios convierta a aquellos que fabrican y venden armas! Y fortalezca los corazones y las mentes de los agentes de paz y los recompense con toda bendición. ¡Que el Señor los bendiga a todos ustedes!

Encuentros judeocristianos para la construcción de un mundo más justo

Madrid, 13 de febrero 2014

La asociación Jerusalem & Toledo Forum, representada por José Barta, y la asociación AEDOS, que preside Fernando Fernandez, con motivo del cincuentenario de Nostra Aetate, preparan una serie de encuentros de reflexión sobre ámbitos de colaboración entre académicos, empresarios y líderes sociales judíos y cristianos, para el desarrollo de iniciativas que contribuyan a “la construcción de un mundo más justo y fraterno.”

De esta forma se hacen eco de las palabras que el Papa Francisco ha dirigido esta mañana a los 55 miembros de la delegación del Comité Judío Americano, a los que ha recibido en la Sala del Consistorio, en el Vaticano. El Papa ha comentado: Leer más Encuentros judeocristianos para la construcción de un mundo más justo