Vuelta a la desinformación inmobiliaria

José Barta; 12 de febrero 2017

Parece que el ser humano, al menos el ibérico, ha decidido no aprender de sus errores pasados, algo que le lleva a repetirlos, con los mismos resultados.

Me recuerda esta actitud a aquel personaje que estaba viendo el informativo nocturno de un canal de televisión, en aquellas televisiones en blanco y negro, de los años 50, y terminaba comentando sorprendido a su mujer – hoy compañera – : “algunos no aprenden nunca, llevo todo el día viendo un tío que se asoma peligrosamente a una ventana de un quinto piso…y se cae. Y el tío no ha parado de repetirlo a lo largo del día”.

Esto mismo se me pasa por la cabeza cada vez que leo los informes de mercado, de algunos Portales inmobiliarios (que por cierto cada vez se muestran más ineficaces para prestar servicio a los particulares, algo de lo que hablaré en otro post), anunciando espectaculares recuperaciones, incluso el regreso del boom. Algo que repiten “expertos” profesores de algunas escuelas – mejor pseudoescuelas – de negocio.

Desgraciadamente cuentan con el placet del Gobierno y la complicidad inconsciente de los medios de comunicación que, debido a sus políticas de recorte de gasto, hace tiempo que perdieron el “conocimiento” de veteranos periodistas, profesionales experimentados, que mantenían la memoria viva no solo de “que es lo que sucedió”, especialmente de “como sucedió”. La inmensa mayoría de ellos fueron sustituidos por becarios, que a su vez fueron sustituidos por becarios, que a su vez…en una espiral en la que impera el principio de “bajo coste”, aun cuando sea perjudicada la verdad, y con ella la libertad.

La tormenta perfecta inmobiliaria, que sorprendentemente hoy todo el mundo afirma que había visto venir, se construyó sobre unos fundamentos de codicia, corrupción e ignorancia. Puede parecer difícil de creer pero aquellos que, a comienzo de la década del 2000, nos atrevimos a publicar (si no se publicó no les crean) que el boom de la vivienda resultaba irracional y por ello perjudicial para la economía española, fuimos represaliados por el sector inmobiliario: silenciados, apartados. En beneficio de aquellos que defendían las tesis oficialistas. En esta operación fueron cómplices muchos directivos y empresarios inmobiliarios, directivos bancarios, importantes consultores, prestigiosos tasadores y numerosos políticos.

La crisis inmobiliaria en España, debido a la difícil situación de un elevado número de entidades financieras, se ha cerrado en falso, distorsionando el comportamiento libre del mercado; algo fácil de lograr si se tiene en cuenta que, el mismo, se encuentra casi por completo controlado por las entidades financieras, que mantienen una posición oligopolística, al menos en lo que a obra nueva se refiere.

Nuestra economía se fundamenta en el turismo y la mano de obra barata, algo que no augura una rápida recuperación económica, salvo en algunas zonas turísticas.

A continuación reproduzco un artículo publicado por mi en 2010, con un resumen sobre de lo sucedido que entiendo puede ayudar a comprender y alertar sobre el presente: Leer más Vuelta a la desinformación inmobiliaria