José Barta, 19-07-2010
Desde que comenzó la actual crisis financiero inmobiliaria en España, analistas económicos y políticos han convertido en el centro de sus discursos un indicador económico denominado Producto Interior -o Interno- Bruto, más conocido como PIB.
El PIB se ha llegado a convertir incluso en el referente de nuestra calidad de vida, como ciudadanos residentes en España.
Si el PIB cae 10 puntos básicos el país se hunde, de manera dramática, y si los sube, el país se recupera definitivamente, mostrando que, “como en el fútbol, nuestra capacidad creativa es capaz de superar todas las adversidades” (como llegó a decir nuestro Presidente de Gobierno). La relevancia que se está dando al PIB, deriva de la creencia de que si este mejora, automáticamente mejorará la productividad, crecerá el empleo, todos los ciudadanos recuperaremos poder adquisitivo, y con ello nuestro bienestar. En definitiva hemos convertido el PIB en una especie de deidad laica, de la que depende nuestra mejor calidad de vida. Continue reading…
