¿Esconde la venta de preferentes una conspiración para engañar?

Este artículo fue publicado el día de ayer (2 de abril) en Finalcial Red- 20′, suscitando un elevado numero de comentarios.

José Barta; 3 de abril de 2013

Esta vez ha sido el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Leganés (Madrid, quien ha condenado a Bankia a devolver 100.000 euros a un comprador de participaciones preferentes, dado que al ser el cliente una persona jubilada, sin estudios superiores, se estima que la Entidad no aportó la suficiente información para una libre decisión por parte de aquel. Hace escasamente un mes fue Caixa Laietana la condenada por la venta de preferentes a un cliente con alzhéimer.
Y es que el meollo de la cuestión no se encuentra tanto en “la calidad” de la información que se da, cuanto en la “capacidad” de entenderla por parte del que la recibe.
Entramos de lleno en el concepto de nulidad de actos o acuerdos, debido a engaño o ignorancia sobre la naturaleza propia de lo que se está realizando.
Hace años presidí varias Jornadas Financieras, dirigidas a Cajas de Ahorro, en las que, los pioneros de estos productos híbridos, hablaban a sus colegas sobre el éxito que estaban teniendo en su comercialización.
Tengo que manifestar que no acababa de salir de mi asombro cuando escuchaba como eran vendidas estas participaciones Preferentes (hasta el propio nombre es engañoso, ya que justo es todo lo contrario) a jubilados, viudas y pequeños impositores.
Cuando exterioricé mi sorpresa por el hecho de que un producto financiero tan complejo, y de riesgo muy superior a cualquier imposición, fuera vendido tan fácilmente, la respuesta generalizada que obtuve fue, más o menos, “nuestras redes son capaces de vender cualquier cosa”. Y la verdad es que lo estaban demostrando.
Pero ese ser capaz de vender cualquier cosa, a un perfil de cliente no especializado en productos financieros, ni en dicho tipo de riesgo, se basaba exclusivamente “en la confianza”, que dichos clientes tenían en las personas de dichas estructuras. Confianza que ha sido plenamente defraudada.
A poco que se conozcan las estrategias de marketing seguidas por las Entidades financieras, lideres en este campo respecto al resto de los sectores económicos, se llegará a la conclusión de que el perfil de cliente (sin la formación precisa para entender el riesgo de las inversión) se seleccionó expresamente, y se articuló una estrategia de venta que ocultaba – o minimizaba – los riesgos reales, enfatizando las aparentes ventajas de altas rentabilidades.
Dado que esta estrategia no podía pretender otra cosa que “engañar” al adquirente de Preferentes, y que fruto de dicho engaño resultaba un beneficio económico para la entidad y para su estructura, ¿no estamos ante un supuesto de conducta delictiva, incluida la conspiración?
Este fue el motivo que me llevó a clamar ya hace meses en mi blog por la intervención del Fiscal General del Estado, señor Torres Dulce, pero no en el ámbito del Derecho Civil; dado que se puede demostrar una importante repetición de casos, debiera investigarse las instrucciones (criterios de selección de posibles clientes, así como argumentario a emplear) e incentivaciones (premios y castigos por volumen de operaciones) que, desde las estructuras de dichas Entidades se han dado a las redes.

6 pensamientos en “¿Esconde la venta de preferentes una conspiración para engañar?

  1. El tema es mas grave aún, en mi opinión, también a inversores conocedores del mundo financiero se las colocaron como manera de diversificar simplemente en la confianza de quien cede cartera de inversión por no tener mucho tiempo en diseñarla, y añado, creo que los propios vendedores no conocían el producto que vendían a fondo, no sabían por ejemplo LA PERPETUIDAD de las mismas… ni que estuvieran ligadas a rentabilidad de la entidad financieras los pagos de cupones.
    Ha sido un abuso en toda regla con la aquiescencia de los políticos de todos los colores.

    Un abrazo

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  2. Lo verdaderamente sorprendente es que la Fiscalía General del Estado, a través de una Circular, haya impartido instrucciones a los fiscales para que todas las reclamaciones se deriven a la vía civil, excluyendo, por tanto, la competencia de la jurisdicción penal, o lo que es lo mismo, la existencia de engaño en la venta de participaciones preferentes.
    Es evidente que si se imputara penalmente a un comercial o a un director de una sucursal bancaria, la responsabilidad (penal) ascendería inmediatamente a instancias superiores y, claro, eso no puede consentirse, porque luego habría que indultarlos y el horno no está para más bollos.
    La venta de preferentes constituye, en muchos casos, un delito de estafa. El tratamiento que pretende dar el Gobierno y la Fiscalía a las reclamaciones de los afectados es un fraude aún mayor.

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  3. En mi caso me vendieron preferentes mediante engaño, ya que se me dijo que tanto el capital principal así como el cobro del cupón estaba garantizado.
    Por suerte guardé todos los e-mails con los argumentos de venta que me expusieron. Espero tener tanta suerte como los casos antes expuestos y ganar la demanda que tengo interpuesta contra Deutsche Bank.

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  4. […] Ya en 2013 escribí una serie de artículos en los que avanzaba la trama existente tras la venta de preferentes, y apuntaba la necesidad de intervenir los correos electrónicos entre los máximos directivos y directores regionales y de agencia de las distintas entidades financieras implicadas en “colocación” de preferentes, para descubrir como se llegaron a dar instrucciones precisas de venderlas a personas escasamente preparadas para entenderlas. Uno de ellos se titulaba ¿Esconde la venta de preferentes una conspiración para engañar? […]

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